Desde el año 2015 llevamos realizando distintas actuaciones en torno al río Torote, encaminadas principalmente al fortalecimiento del bosque de ribera. En esta ocasión, estamos teniendo la fortuna de colaborar con el Ayuntamiento de Galápagos y sus habitantes en la restauración de parte de la ribera de este río.

Uno de los principales objetivos es recuperar las poblaciones de olmo autóctono (Ulmus minor) en esta parte alta de la cuenca del Torote, con la plantación de varios ejemplares resistentes a la grafiosis, adquiridos en la Universidad Politécnica de Madrid. Al igual que en otras actuaciones realizadas como en Fresno de Torote (2018-actualidad) o Huertahernando (2018-actualidad), la recuperación de la olmeda lleva implícita la incorporación de otras especies acompañantes nativas de esta ribera como el fresno (Fraxinus angustifolia) o el saúco (Sambucus nigra).

La restauración de una antigua dehesa de fresnos así como el mantenimiento de zonas libres de rodadas y libres de vegetación arbórea son otros de los objetivos de esta actuaciones que persiguen la protección y conservación de poblaciones de aves y reptiles.

Escribano montesino alimentándose en un majuelo

Además, para proteger las plántulas de estas especies arbóreas, se han plantado espinosas como espino albar (Crataegus monogyna) y endrino (Prunus spinosa), cuyos frutos servirán de alimento a la avifauna local (y proveerán de endrinas al paisanaje más avezado). Tenemos la suerte de compartir la zona de plantación con un rebaño de ovejas, cabras y burra que carea 2 veces al día allí, una estampa cada vez más escasa y que, no hay que olvidar, ha sido la base de la economía de Castilla de sus pueblos y la arquitecta del paisaje actual.

Para una coexistencia mutua, hemos utilizado unos protectores robustos que cumplen la función, a costa de aumentar el esfuerzo en la plantación.

Para alcanzar estos objetivos se está procediendo a realizar las intervenciones de la mano del Ayuntamiento, la participación de vecinas y vecinos, así como la involucración de entidades privadas y personas voluntarias que se ponen manos a la azada para mejorar el entorno local, y que hacen a su vez de transmisores del conocimiento adquirido en las jornadas de plantación.

A día de hoy se han realizado 2 jornadas de voluntariado, contando con participación vecinal en la primera, y voluntarias y voluntarios de la entidad postal Correos en la segunda. Además, se ha aprovechado parte de la plantación como formación práctica dentro del Taller de empleo sobre procesos ecológicos, gestión forestal, ganadería extensiva e incendios.

Es para nosotros un inmenso placer poder trabajar con tanta y tan buena gente, queriendo agradecer el impulso y la colaboración de las personas y entidades implicadas en el proyecto: Ayuntamiento de Galápagos y su corporación, vecinos y vecinas de Galápagos y pueblos aledaños por su garra plantando e hincando postes, mención especial al trabajo de Protección Civil de Galápagos; a Correos y sus voluntarias por apoyar e impulsar este proyecto, al equipo docente y alumnado del “Taller de empleo sobre procesos ecológicos, gestión forestal, ganadería extensiva e incendios”, y a la empresa local de catering 13Trufas por su deliciosa comida.

Continuamos con más acciones en 2022.

¡Manos a la azada!