Una veintena de voluntarios de Telefónica se desplazan a Mazarete (Guadalajara) para trabajar en la adecuación de dos puntos de agua del Monte de Fuente del Puerco y Casagrobia. De esta manera, Fundación Telefónica y la Asociación Micorriza se alían una vez más para trabajar mano a mano en la conservación de nuestro medio ambiente.

El viernes 6 de Octubre, trabajadores y trabajadoras de Telefónica se desplazaron hasta Mazarete para trabajar en la restauraciones de la Fuente del Puerco y el Manantial de Casagrobia. Estos dos puntos de agua, claves para fauna y conocidos por la población local, se estaban perdiendo a raíz del incendio que asoló el monte en el año 2005. Esta actividad, enmarcada en el Día Internacional del Voluntario Telefónica, es un paso más en el proyecto “Manantiales Vivos” en el que la Asociación Micorriza lleva trabajando desde 2014.

Voluntari@s en el Manantial de Casagrobia

La jornada se inició con una retirada de protectores de una antigua plantación que se realizó para ayudar a la regeneración del monte después del incendio. Acto seguido, y divididos en dos grupos, los voluntarios dieron comienzo a las dos actividades estrella del día: la restauración de la Fuente del Puerco y la apertura de la senda al Manantial de Casagrobia. En ambos casos, estos dos puntos de agua se estaban perdiendo y su localización se hacía dificultosa, por lo que esta actuación tenía el objetivo doble de contribuir a mejorar la calidad ambiental del medio, a la vez que se buscaba volver a darlos a conocer entre la población local.

En la Fuente del Puerco, el principal esfuerzo se dedicó a la construcción de dos pequeñas balsas para conseguir mantener una lámina de agua permanente que ayude a la reproducción de anfibios y sirva de abrevadero para la fauna silvestre. Además, se procedió a su descontaminación, ya que se encontraba con presencia de aceites y restos de gasoil, probablemente echados intencionadamente por cazadores en una práctica ilegal y muy poco sostenible que desde aquí queremos condenar. Por otro lado, la actuación del manantial de Casagrobia trató de volver a abrir una antigua senda que se estaba perdiendo por la colonización de estepa de montaña (Cistus laurifolius), especie colonizadora de espacios que han sufrido fuertes perturbaciones, como es el caso de este monte tras el incendio antes mencionado. En total, se desbrozaron unos 500 metros de senda que facilitan enormemente poder llegar hasta este punto de agua.

Todo el equipo reunido tras un trabajo bien hecho

Aquí os dejamos un pequeño dossier de fotos de lo que dio de sí la actividad: