Que ganas de que llegue la verdadera primavera… Según el día en el que vivimos ya estamos en ella, pero todavía no me siento partícipe de esta época, ¿Por qué será?, ¿Por el frío que azota mi comarca? Pues no, el frío aquí nunca sabes cuando viene y cuando se va… pero lo que si sabes claramente que viene y que te marca el inicio de una estación explosiva de vida, son nuestras queridas golondrinas. No me digáis que no sentís un cambio en vuestro interior cuando abrís la ventana y veis a vencejos y golondrinas dándoos los buenos días. Se augura la estación de la persistencia, la vegetación caduca retoma su color viviente y cada individuo en cada instante está pensando en sacar adelante a sus descendientes.

    Ya que el inicio y el fin de la primavera es una mera fecha en el calendario, no me gustaría perder la verdadera sensación de que ya estoy en la ansiada estación. Esto nunca debería de sentirlo ya que las golondrinas hasta ahora siguen viniendo año tras año. Pero, ¿qué pasaría en mi interior si no volvieran? Esto parece un pensamiento catastrófico, pero nada más lejos de la realidad. Las golondrinas en 10 años han disminuido sus poblaciones en más de un 30 %, los cambios en el uso del suelo, la pérdida de técnicas tradicionales sostenibles, el uso de pesticidas (que eliminan entre otras cosas todo insecto que se les pone por delante) y la destrucción de lugares de anidada; vamos… que no dejamos títere con cabeza.

    Este año es SEO Bird/Life la que pone de manifiesto el peligro que corren las poblaciones de este peculiar y alucinante animal que viene a visitarnos unos meses al año y después se marcha de nuevo a África. El 2014, la Golondrina común (Hirundo rustica) es el ave del año. Esto lo hacen para remarcar la importancia de este animal en nuestras vidas, no sólo porque muchos las consideramos el inicio de “la primavera”, sino porque debemos luchar para que la naturaleza y el hombre vivan en armonía e impedir que un año se vayan y nunca vuelvan…

Así que… ¡Vivan las Golondrinas y su magia interior!