El pasado sábado 4 de Abril, alrededor de 70 vecinos del pueblo de Mazarete se reunieron para repoblar los parajes del “Barranco de la Fresneda” y “San Mamés”. En esta actividad conmemorativa del día del Árbol, organizada por Micorriza y el Ayuntamiento, se plantaron fresnos y nogales y se aprovechó para visitar los manantiales recientemente restaurados.

En un día más que primaveral, donde el buen tiempo acompañó durante toda la jornada, cerca de 70 vecinos de Mazarete se juntaron para repoblar dos parajes de su pueblo en una mañana que acabó con una comida popular en las inmediaciones de la ermita de San Mamés.

El día se inició a las 10:30 con una ruta que comenzaba desde el pueblo y cuya primera parada fue en el merendero de “Las Fuentes”. Allí, mayores y pequeños prepararon semillas de fresno mediante el método de Nendo Dango. Esta técnica, ideada por el japonés Masanobu Fukuoka en los años 60, consiste en la creación de bolas de arcilla con semillas autóctonas en su interior en una mezcla de arcilla, agua, abono y un repelente natural para roedores, en este caso, pimienta.

Fabricación de Nendo Dango por niñas y niños de Mazarete

Reanudando el camino, y acompañados por las explicaciones de los monitores Ossian de Leyva y Rafael Marco, los participantes fueron depositando estas bolas rellenas de semillas de fresno por el “Barranco de la Fresneda” hasta llegar a las inmediaciones de la ermita de San Mamés. Allí, el grupo se unió al resto de vecinos que se habían acercado directamente en sus coches y que estaban preparando los agujeros para colocar 45 plantas de fresno (Fraxinus angustifolia) y 12 nogales (Juglans regia).

Esta plantación transcurrió con normalidad y con gran aceptación por parte de todos los que se habían acercado. Además, se instalaron en cada una de las plantas unos resistentes protectores de malla debido a la fuerte presión ganadera que tiene esta zona.

Plantación de fresnos y nogales en el paraje de San Mamés

Plantación de fresnos y nogales en el paraje de San Mamés

Por último, el Día del Árbol de Mazarete se cerró con una comida popular en las inmediaciones de la ermita de San Mamés.