Siglo XXI… Año 2016… 10 de Mayo… conocido como el DÍA MUNDIAL DE LAS AVES MIGRATORIAS Y sí, todavía a día de hoy tenemos que estar celebrando días como este porque debemos seguir haciendo llamamientos constantes a la población mundial para que se valoren, visibilicen y protejan a estas aves que tan amenazadas se ven en sus viajes migratorios y tan difícil tienen su supervivencia en su día a día.

Como muchos sabéis, la migración es un movimiento que presentan algunas aves (entre otros grupos de fauna), ya que tienen diferentes áreas de invernada y de cría, por lo tanto se desplazan de un lugar a otro con el fin de encontrar aquello que más le conviene en cada época del año. Los movimientos realizados a final del invierno o principios de primavera entre el área de invernada y la de cría, los conocemos como migración primaveral o prenupcial, y los realizados a final del verano o principios del otoño como migración postnupcial u otoñal. De manera generalizada podemos diferenciar dos tipos de migradores: de corta distancia (desciende en altitud una montaña por ejemplo), y de larga distancia, que hacen recorridos muy extensos sorteando toda clase de barreras y peligros que encuentran en su camino.

Desde tiempos inmemoriales las aves migratorias fueron sinónimo de abundancia y se las consideraba un regalo del cielo. Los humanos, a lo largo de la historia, han cazado animales principalmente para alimentarse de ellos o como una actividad lúdica, y en el pasado estas actividades se llevaban a cabo a una escala que era sostenible. Sin embargo, en muchos casos, ésta ya NO es la realidad.

Imagen de un ánade tras Rayos-X

Radiografía de un Ánade real (Anas platyrhynchos) tiroteado.

Cada año MILES y MILES de aves quedan atrapadas en redes sin ningún tipo de selectividad ni miramiento. Tanto el número de aves sacrificadas o capturas para su comercio como el método, es inviable e insostenible, impidiendo la supervivencia de estas aves en el PLANETA TIERRA. Además, si a esto añadimos la pérdida de hábitat y los pesticidas-herbicidas que rociamos sobre los campos, la supervivencia de estas aves migratorias se ve todavía más comprometida, ya que en sus largos viajes no encuentran lugares donde poder alimentarse, descansar, refugiarse o áreas donde poder reproducirse. De hecho, aun siendo posible encontrar un lugar para establecerse, serían pocos los nichos en los que su alimento no estuviera envenenado o simplemente extinguido.

Por lo tanto creemos que ya es hora de que TODAS Y TODOS trabajemos a una, de que paremos estas matanzas masivas que siguen ocurriendo de manera ilegal, de que creemos políticas mundiales que protejan a estos seres vivos que NO entienden de FRONTERAS, que el comercio ilegal sea calificado como algo penal en todo el mundo y que las técnicas de caza llevadas a cabo sobre las especies cinegéticas sean sostenibles, selectivas y reguladas mediante leyes estrictas que castiguen al infractor.

 

¡¡ARRIBA LAS ALAS y ABAJO LAS BARRERAS!!!